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domingo, 7 de febrero de 2021

Cencerrá

 

Cencerrá*


Andrès Molina Franco
Instituto de Estudios Almerienses.


El ruido de cacharros y latas se escucha en todo el pueblo de Macael. La noche ha caído pronto, la sierra está llena de nieve y el frio se cuela por las rendijas de la puerta bien cerrada. Es la segunda noche de cencerrá, el nuevo matrimonio de viudo y viuda no han compartido su buena nueva con los jóvenes del barrio y el sueño en sus primeras madrugadas de ajuar renovado será difícil de conciliar

Dentro de la casa, una bombilla apenas ilumina la cocina, un caldo de puchero y unas cuantas ramas secas en la chimenea dan un poco de calor. En la vitrina una botella de Soberano empolvada, dialoga con el transparente Chinchón, siempre pegajoso. Las copas son de la anterior unión, aquellas que nunca chocaron en un brindis y siempre estuvieron llenas de botones, alfileres y hebras de hilos de colores.

El viudo hombre curtido entre mármoles, de carácter adusto, de itinerario fijo… de la casa a la cantera y de la casa al cortijo del Marchal. Los bares para él no abren y solo su devoción por San Marcos trae el gasto de un hornazo de un solo huevo en todo el año. Su tacañería dejó a la cuadrilla de mozos indignada y el motivo del jolgorio justificado. Las escaleras de la Cruz de los Caídos, son el punto de reunión para la escandalosa comitiva, las sartenes tiznás, los peroles agujereaos, las latas de carne de membrillo y del Colacaollenas de piedras, la caracola de los barrenos y los pitos de la bocina del Comet,todo en armoniosa orquesta afinada por un cencerro.

La viuda, mujer joven de diez años menos, de luto riguroso por la enfermedad traicionera de la silicosis, sin hijos y con padres a los que cuidar, con vecina chismosa, casamentera y arrejuntaculos, que ha convencido y convenido, apañando el enlace de la pareja.

La empinada cuesta conduce a la morada del matrimonio, agasajado con tanto estruendo, unas linternas de petaca ayudan a ver el camino, la era corona el trecho donde la fiesta explota, una cornamenta de cabra y la quijá de un burro, son adornos y regalos, presentes enganchados en la reja de la ventana del dormitorio.

En el comedor del hogar conyugal el reloj de pared balancea el péndulo, la mujer lo mira intranquila, su acompañante en silencio, traquetea nervioso la pierna, mira la escopeta y los cartuchos de sal, solución inmadura para acallar con dos tiros al aire a la concurrida visita.

El colchón de lana y el somier de muelles destensados, la mesita de noche con la palmatoria de porcelana y el crucifijo en la pared, esperan al silencio que no llega.

Fuera se anima el jolgorio, el vino y el coñac mitigan el frio, las canciones y los aporreos en la puerta, ponen de manifiesto la pedida de un aguinaldo que las acalle y que esta noche no verán. Un saco de arpillera, maúlla, dos gatos han entrado en la trampa y la chimenea en el tejado de tierra launa será su salida; los animales asustados caen precipitados por el cañón ennegreció a las últimas ascuas, sus almohadillas de uñas afiladas apenas las rozan; los dos nuevos inquilinos con el pelo erizado y los ojos desencajados han rasgado la cortina de tela viendo el trasluz de una ventana como posible escapatoria al aire libre.

Las risas y el escándalo aumentan extramuros, el novio viudo, mufa, la novia viuda con la escoba en ristre apalea a los inocentes felinos camino del patio.

Las campanas de la madrugada retiran a los mozos a sus casas, el sereno no ha querido encontrarlos, no han conseguido ni un garbanzo torrao, ni un haba seca. Los instrumentos musicales no se han desafinado después de la velada y mañana volverán a la calle para intentar ablandar el bolsillo de los contrayentes.

Desde aquella última cencerrada, la vieja teniente de los dos oídos y que no escuchó las noches de bulla y ruido le pregunta al incauto viudo:

¿Te casaste Misindo? Siiiii… ¡Lástima de mujer!,¿Con quién hijo mío?... ¡Con Estefanía!... ¡Lástima de hombre!



La Cencerrá es una fiesta que se celebraba con motivo de un casamiento principalmente entre viudos o un viudo y una soltera, en la que los jóvenes del pueblo acudían a la puerta del domicilio de los contrayentes a recibir licores y viandas para celebrar el enlace. Si esto no se producía, durante varias noches se molestaba al nuevo matrimonio, con bromas y canciones obscenas.


Cencerrá


Grupo de amigos entorno a El Chaspas, alguacil muy querido en el pueblo. Entre los jóvenes podemos ver en el centro de la imagen a Eduardo Cruz, escultor local de gran trayectoria artística.

Macael antigua.



martes, 19 de enero de 2021

La bola de nieve

La huella del mármol


           LA HUELLA DEL MÁRMOL
INSTITUTO DE ESTUDIOS ALMERIENSES



Andrés Molina Franco

  Andrés Molina Franco.

 

                      

LA BOLA DE NIEVE.

 

         No había caído tanta nieve desde aquella triste tarde del treinta y seis, las canteras blanquean todos los inviernos y algunos copos bajan empujados por la ventisca que peina las faldas de la Tetica; la luz tenue la atraviesa, amontonando la fría capa sobre los fregaderos sin terminar encima del tanto[1].

         En el Cruce, la carretera pierde la cuneta, los surcos del Comet se difuminan y los olivos atrapan en sus ramas la nívea manta, el porton del taller acumula en la rampa hojas lanceoladas del sombraje desvestido. El espectáculo natural ralentiza el trabajo, detrás de la ventana flejada el cincelista fuma lanzando el humo fuera, los perros agachados tiemblan pegados a las ascuas de un tronco ardiendo y la maceta descalza cae al agua de la cubeta, para hinchar su astil.

         Hace rato la campana dio las cinco, no se ha escuchado ninguna tómica[2] y la arriera tampoco se ha entretenido recogiendo los cestos. El hectómetro de piedra apenas deja ver su número perdido entre la cal y el hielo; cuatro críos suben por la cuesta la Cañá buscando la nieve, los guantes chorrean húmedos en sus bolsillos, cubiertos hasta las pantorrillas saltan pisando la mullida alfombra blanca; un redondel limpia el espacio de juego, en el centro una tosca bola engorda su diámetro helado, pegote a pegote.

         Un empujón balancea la figura congelada despegando la base mezclada con tierra, rueda un palmo, se desequilibra volcando a un lado, a simple vista la esfera irregular va tomando forma, la presión de los dedos apelmaza el material frio. Un crio aprovecha para subirse encima del asiento rodante, sin frenos gira cayendo al embarrado suelo entre risas de los demás, su cuerpo enclenque recibe pelotazos de nieve, reventando en estrellas.

         Apenas sobra tarde, la noche se apresura aciaga, un sopapo y una sopa caliente esperan en la cocina de la casa; durante la madrugada el regalo del cielo sigue llegando, los maderos del techo gruñen sujetando la carga, la poca pendiente de las tejas lo retienen a la espera de una pala que ayude a verterlo al callejón. La mañana hiela, la bola de nieve se endurece aún más, la carretera de asfalto y sin quitamiedos abre el camino, los empujones dibujan la redondez que agiliza su marcha y engorda la barriga.

         La curva del barrio del Carmen arranca en la puerta del taller del Maestrillo, las mujeres se asoman en las ventanas, ya no bastan cuatro chiquillos, ocho o diez la empujan; un palo de almez la apalanca y un rastrillo aparta las escallas[3]. La cuneta en el terraplén cede su nieve al gigante esférico, donde el diámetro tapa las figuras esforzadas. Desde el barrio de san Andrés los parroquianos subidos en los terraos miran el paso por la Cañada. Un camión renqueando con una fila de fregaderos se cruza, el varal la raspa desviándola al garaje de Antonio el de Martín, lejos de la fragua de Andrés, no vaya a derretirse con el calor de los punteros recién aguzados.

         La calle Larga ensancha en el Cuartel, el guardia de puertas bajo el capote y el tricornio hace la vista gorda, su bigote poblado de bello y nicotina regala una leve sonrisa de connivencia. El almuerzo deja la fiesta para la tarde, la tierra mezclada en la masa helada apelmaza la bola; junto al parterre sirve de improvisado tobogán resbaladizo acabado en barrizal. Los zapatos agrietados por el agua, auguran un resfriado de miel y manta, los adoquines de serpentina rayan la superficie acelerando la caída frenada en el callejón de Ramón el Chumbo. El tramo hasta la iglesia añade más hielo, la puerta de la Rosa atesta de canteros, un incrédulo pregunta … ¿de qué cantera es el bolo tan redondo?de la bancá blanca -se escucha desde un velador en el interior-.

         Don Manuel en la escalera de su casa parroquial, no se atreve a salir por miedo a un atropello, la misa puede esperar y siempre será mejor con el cura vivo. La barbería en hora de afeitados, convierte en apuestas el peso, cincuenta, setenta y hasta quinientas arrobas, calcula un carretero dispuesto a sacar sus bueyes para arrastrarla.

         La plaza congrega a todos los muchachos del barrio de las Latas y del Arte, por donde ha corrido la voz; la virgen del Rosario extraña el alboroto de la calle y el niño quiere bajarse del brazo para achuchar. Dos coches a ralentí esperan a que entre en la explanada la comitiva, una recepción oficial en el balcón del ayuntamiento, da la bienvenida a la visita congelada, sin banda de música ni trajes de domingo. El deambulatorio pasa hoy por la iglesia y la plaza, una escalera apoyada invita a escalar los dos metros y saltar al suelo desde su cumbre.

         El termómetro del farmacéutico no se animó a subir en toda la semana, apenas la esfera se deformó en su deshielo, un hilo de agua continua estuvo bajando por el porche de los Caños, mas de un mes, la launa quedo seca en el lugar hasta las fiestas de octubre y un borracho confundió su blancura con la luna una noche sin gas pobre que iluminase la farola, pensando que había caído el universo.

         Ahora, sonrío mirando la foto arrugada, mis manos se entumecen con solo tocarla. ¡Uf que frío!

Dr,  Carlos Ballesta


  El  Dr. Carlos Ballesta López subido en la bola de nieve, A la izquierda su padre el Dr. Francisco Ballesta, en Macael. 1959.

 Fot. Colección Familia Ballesta.


 

 


Bola de nieve. Boston 1856. Ballou's Pictorial Drawing. Room Companion. Boston, MA.

 

 



 



[1] Paralelepípedo de mármol utilizado como soporte en la elaboración de piezas.

[2] Fuerte explosión producida en la cantera en operaciones de espizarre.

[3] Fragmentos de piedra producidos en el desbaste con puntero.

miércoles, 22 de enero de 2020

La huella del mármol

Prólogo a La Huella del Mármol

‘El Universo Molina’         Manuel León

Nos llegan estas huellas del mármol de Andrés Molina Franco, dedicadas a Amador Andrés, como fetiches de un tiempo macilento ya pero no borrado de todo; nos llegan estas alegorías de una época a través de letras escritas que forman palabras que forman imágenes, como fotografías de una ciudad turística escondidas en uno de esos souvenir que logras ver cuando acercas la pupila y haces girar el invento. Nos trae de nuevo este profesor, en soniquete, un río de memorias de Macael, su pueblo, que no son solo las memoria de un pueblo sino las de una comarca, las de una provincia, las de un territorio maleable como la arcilla con el que el autor se emplea a fondo, no solo con las manos del recuerdo sino también con las más remotas evocaciones que guarda en su almario.

ANDRÉS MOLINA FRANCO
LA HUELLA DEL MÁRMOL
Están estructuradas estas melancólicas cuartillas filabresas en cuatro cicatrices: la del alma, la del camino, la de la fiesta y la del mármol, que es la argamasa en la que terminan por fundirse todos estos relatos, primos hermanos de aquel ‘Macael, historias cercanas’ que fundió el propio Andrés hace un par de años en la fragua de sus recuerdos.

Diríamos que Andrés es un escritor rural, un rapsoda de la piedra milenaria que, atrincherada en duermevela, espera ser revelada a golpe de mazo y punzón, un narrador convencional de los usos y hábitos del municipio donde nació y creció. Pero no. Andrés, en este libro, hace de otra cosa: hace de delicioso notario costumbrista a golpe de fogonazos fotográficos, pero en vez de con yoduro de plata, con el alfabeto castellano.

El libro está concebido así, como pequeños pildorazos del paso del tiempo, en los que su hacedor habla casi siempre en presente, como si no quisiera que ese mundo que conoció de niño feneciera del todo. Por eso lo atrapa en más de medio centenar de pequeñas semblanzas, sin introducción, nudo o desenlace, en las que nadie habla, en las que solo aparece el fino pincel descriptor de Andrés, a quien uno percibe como un acólito aventajado de la obsesión formalista de Góngora y como un desertor del conceptismo quevediano. La urdimbre de estas historias de Andrés es la propia familia del autor y el cañamazo en el que las teje es la inocencia y la curiosidad ilimitada de los ojos de un niño que todo lo ve, que de todo se empapa como una esponja.

 Todo o casi todo se antoja autobiográfico –porque así debe serlo para que cale como el relente en el parabrisas de un coche- y contribuye a que este ‘Universo Molina’, esta Huella del Mármol, tenga vida propia. Son capítulos que se pueden leer antes o después, empezando por la mitad o por los tres cuartos, por el postre o por el entremés, porque el orden de los factores no altera el producto. Se cuelan en estas páginas los sonidos del afilaor, el apaño que se da el lañaor para restañar heridas en los odres, la ciencia del blanqueaor o el olor a mentol de la farmacia del pueblo. Andrés es detallista hasta la extenuación y uno imagina que caería reventado después de poner el punto y final a este trabajo, después de tanto ejercicio de recreación aleteando en su cabeza de bombilla y sobre su fino bigote de mariscal de campo.

Uno al final es lo que escribe y Andrés es eso, un caudal inagotable de ensoñaciones verosímiles. De pronto se cuela en la lectura una gallina clueca que se ha salido de la talega en un autobús camino de la mina o se hace referencia a los viejos duros del tío sentao para pagar una deuda o se rememoran las notas que salían del acordeón de la Chacha Carmen.

Como buen hijo de fragüero, Andrés moldea sus historias a fuego lento en el yunque, con autenticidad, sin trampa ni cartón. No hay trama ni personajes, hay solo chispas de ingenio rojizas y azuladas que saltan del fuego ante los golpes del martillo que es su pluma. Así emerge el recuerdo de La Golosa, que era el ataúd que se utilizaba en el pueblo para los pobres de solemnidad o el olor a café del bar de Mariquita o la añoranza del abnegado religioso Manuel Rubira o el trajín callejero al despuntar el alba de canteros, cincelistas y carreteros. Macael era entonces un pueblo con una calle Larga donde cantaban los gallos, donde las novias y los novios pelaban la pava, con hitos del camino como La Pisá del Caballo o El Cogoche.

Y en ese escenario proustiano, Andrés nos seduce con la herramienta de su diccionario infinito y nos hace recordar aquel aceite de linaza con el que se le sacaba brillo a casi todo, la trementina o la sosa y nos ayuda a distinguir el yeso moreno del blanco, cómo se cierne un garbillo y cómo, en aquellas casas de nuestros padres y de nuestros abuelos, siempre había un pantocrátor bendiciendo cada rincón.

Todo lo cuenta este Andrés con la minuciosidad de un amanuense franciscano y uno se imagina a este macaelero o macaelense bajo el flexo, cazando recuerdos en su fértil escritorio, como el que caza mariposas con una red. Todo sustantivo en Andrés tiene un adjetivo que lo enriquece, el color, el sabor, el material del que están hechas las cosas antiguas: un cubierto de alpaca, una aceitera de hojalata, una servilleta de hilo escocés. Aparecen personajes que no hablan, porque el autor es un demiurgo que los maneja a su antojo, pero no les concede el don de la palabra.

En el capítulo  de la Huella de camino es el turno del tren del Almanzora a Barcelona, el Catalán, en el que se marcha la hermana a estudiar en un colegio de monjas; del camión de la playa, el mismo que descarga bloques de mármol de La Puntilla hasta la fábrica y que en los días de verano se llena de cestas de mimbre con tortillas, fritadas y sandías, camino de las olas de Garrucha o de Águilas.

Otras escenas nos hacen ver a una madre que va a telégrafos a poner un giro con dinero a su hijo que está haciendo la mili en Granollers, a pesar de que la cantera no ha dado ese mes ningún beneficio. Nos cuenta, como en una película en blanco y negro, la construcción del túnel del Servalico, en Bédar, del que aún quedan restos, y toda la parafernalia de aquella obra: los jornaleros, topógrafos, ingenieros, la almaina, el trinchete, la barrena y la damajuana vestida de esparto, con el vino calentándose en su interior.

El narrador va cambiando de escenario, dislocando al lector, quizá con premeditación y alevosía. Y lo mismo, de pronto, se convierte en un emigrante a Orán que protagoniza un viaje de novios a la Barcelona del tardofranquismo. Otras perlas del ayer de Andrés son, por ejemplo, el capítulo de la Virgen a la que llevan de casa en casa y que, tras echar unos céntimos en la ranura, cada vecino le pone un altar en su casa con una mariposa de aceite; el tallaje de los quintos el día del sorteo; las plateas del Mena con lo macaeleros desternillándose con los actores aficionados; el ambiente canalla de la sala de juegos con el rumor de las bolas del futbolín y de los billares; las tarde de lectura del Capitán Trueno; el mugido remoto de los últimos bueyes que se vieron por el valle acarreando bloques de la Polonia; los bailes de la era en El Marchal por San Marcos y la Virgen del Rosario; o el marranillo que engordaba la gente del pueblo.

Lo mismo estamos en el Macael del 49, que en el 56 o en 68 o que nos retrotraemos a la época de la batalla de Las Alpujarras en el Macael Viejo. Pero es, sobre todo, este libro que ve ahora la luz, un canto a los años 50 y 60 en un pueblo rural con trazas industriales como Macael y a cómo eran esas casas antiguas en las que sonaban coplas de Juanita Reina en los transistores apoyados en el aparador del salón familiar o en el taller de Carmen la Turca o en el de Eduardo el Dote, a cómo olían las casas a jabón Heno de Pravia en ese tiempo en el que a los relojes aún había que darles cuerda.

Hay también reflejos de hitos históricos de esa sierra como el Pleito de las canteras que cambió la vida de tantas familias y el papel ponderado de Juan Rubio del que siempre se recuerda su honestidad en unos tiempos tan recios, como los que acaba de dar a la imprenta Vargas Llosa. Y lo mismo campea Andrés, con este dislate costumbrista, por su mundo infantil pintado con las ceras Pelikan a lomos de una cartera de hebillas heredada de hermano en hermano, que aliña una tierna escena en la que aparece un personaje que acude al taller de mármol a encargar una lápida con búcaro de flores para el padre difunto, que nos pormenoriza la vestimenta del cantero con el pantalón de pana, la camisa blanca, el chaleco, el pañuelo y la boina y herramientas como la escofina, el puntero, el cincel, la piedra pómez con las que amolan morteros, piletas o fregaderos, que nos relata el día de Santa Bárbara, patrona de los artilleros, mineros y barreneros.

No se pierdan, por favor, este librito agreste, este jardín de de las delicias de nuestro ayer, ese ayer que nace de los adentros de su autor y que está complementado primorosamente por un diccionario de términos de la sierra de Macael, un índice toponímico y antroponímico, un índice de música para leer donde suenan discos de pizarra, trombones y bombardinos y un álbum de imágenes antiguas del municipio que parece estar de más, si se tiene en cuenta que con las palabras tan precisas con las que nos encanta el autor –como se encanta a una serpiente con la flauta- ya las imaginamos y hasta las llegamos a ver.


LA HUELLA DEL MÁRMOL, ANDRÉS MOLINA FRANCO
ANDRÉS MOLINA FRANCO


Autoría: Andrés Molina Franco
Edición: 1ª
Edita/n: Diputación de Almería - Área de Cultura y Cine - 

Instituto de Estudios Almerienses
Otras aportaciones:
Descripción física: 206 págs; 16 x 24 cm.
Colección: Etnografía y cultura popular
Deposito legal: AL 2993-2019
ISBN: 978-84-8108-689-8 -
Situación: Existencias
PVP: 12 euros
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jueves, 14 de febrero de 2019

LA ALSINA

ALSINA

Los paisajes se ven distintos desde la ventana del autobús, las curvas acercan la montaña a mis ojos y entre las rendijas de la guillotina cristalina, lanzan aire al interior. El humo del gasógeno queda atrapado entre las piedras de la carretera y la neblina que aún no levanta. La poca luz de los faros alcanza apenas dos quitamiedos por delante, el parabrisas untado con patata partida, escurre las gotas de agua de la ventisca.
Atrás queda el Almanzora -pobre de agua en el estío y bullicioso en primavera- el puente de Cantoria tiembla al paso lento y sus roblones aprisionan el tablero encajado en el muro de travertino. Renqueando por la empinada pendiente, las ruedas de poca suela despiden chinarros a la cuneta helada. Se escucha el quejido de engranajes faltos de aceite, la palanca del cambio retrocede a una marcha corta, frenando la velocidad de los esquistos marmóreos asomados en los Filabres.

Los asientos delanteros van llenos, cuento tres boinas, cinco toquillas* y dos palmeras* de pelo rubio, capazos cubiertos con mantones negros, damajuanas* vestidas de esparto y encorchadas de panocha*, cortan el paso a la parte trasera. Un paquete se desliza por la bandeja colgandera, chocando con mi sombrero de fieltro negro. Aquí los saltos de las pontanillas se notan más y el estómago se comprime con el esófago, manteniendo un continuo mareo.

En Albanchez para cinco minutos, un petate verde cargado de ropa y botas, atasca la escalerilla, el cobrador se aprieta al volante dejándolo pasar, el soldado recién afeitado se despide de una madre joven. El olor a café entra por la puerta trasera, el bar solitario a esta hora, apenas sirve carajillos*; el conductor tose repetidas veces mientras golpea las ruedas que necesitan inflarse. Bloques de mármol blanco se apilan frente a la parada, las tablas serradas crean mastabas en la placeta.
COBDAR

Cobdar al pie de su imponente roca duerme, un leve toque de claxon llama mi atención, un hombre se apresura para llegar pronto al transporte, sigo mirando la escombrera en lo alto, su plano inclinado facilita la bajada de la cantera.

Ahora serpentea más el camino, entre dos luces el Cerro Montahur se estira, en la cima una pequeña ermita y su eremita cuidan a la virgen de la Cabeza. Los ojos apagados en la cara arrugada de una mujer se abren en la dirección del amanecer, un rezo a las alturas busca remedio a su enfermedad.

Llanea un tramo entre almendros y trigos, la cuesta comienza a descender, mi asiento en la cola queda elevado, vuelvo a observar la cocorota de los viajeros… curva a la izquierda… curva a la derecha… revuelta* cerrada… apenas el eje entra en el carril; me solivianto en una maniobra que airea el culo en el terraplén.

El mar comienza a relucir en la costa de Carboneras, en la lontananza el faro de Mesa Roldan lanza un destello tierra dentro, como si quisiera guiar nuestro camino a levante. Los llanos de Uleila dejan campos sembrados, las primeras casas, llegan sorteadas entre pitas y chumberas, cambiando la vegetación cercana al desierto. El campanario marca una silueta apagada, en su base la primera estación de un calvario, rememora el trabajo de antiguos canteros.

El sueño vence mi cabeza, apoyado en el reposabrazos noto cada bache, no consigo dormir nada. Tabernas llega pronto, escucho adormilado el saludo de dos paisanos que suben alegres, tengo hambre y aún queda una hora de viaje.

Cárcavas, ramblas secas, caminos terregosos y esparto, invaden el paisaje claro, refresca la mañana y creo ver alguna era* al paso.

Escucho la voz dulce de críos en los asientos intermedios, no sé cuando han subido, miro al pasillo y tienen bolsas de rafia con ropa marcada, bordando el 67, su cartera me habla de un colegio de monjas, parecen mellizos -niño y niña-, seis o siete años, aprendiendo a ser mayores, lejos de sus padres. Una mujer acuna un crío llorón, la mantilla blanca de hilo deja ver su cabecilla pelona, la vacuna espera los labios rosáceos de la criatura que ahora deja un hilo de leche en su comisura.


La estación de Almería rebosa de gente, el motor de la Alsina para el temblequeo, bajo apoyado en el bastón, el borsalino* tapa mis canas y la carpeta de gomas con el proyecto de la cantera me acompaña a la Jefatura de Minas… el ingeniero espera el plan de labores*.


ANDRÉS MOLINA FRANCO 


ANDRÉS MOLINA FRANCO


Nacido en Macael (Almería) el 19 de enero de 1964. 

 Profesor Técnico de Formación Profesional (CONSTRUCCION Y OBRAS) ESPECIALIDAD ARTESANIA DEL MARMOL y funcionario de Carrera de la Especialidad OFICINA DE PROYECTOS DE CONSTRUCCION.

Desde el Curso1989-90 hasta el año 2000 trabaja en el IES. “Juan Rubio Ortiz” Macael. ESCUELA DEL MÁRMOL DE MACAEL Y ESCUELA DEL MÁRMOL DE ANDALUCIA(Fines). En la actualidad comparte tareas y es asesor del Instituto Andaluz de las Cualificaciones, así como del INCUAL perteneciente al Ministerio de Educación,en la Cualificación Profesional de INDUSTRIAS EXTRACTIVAS. Es Socio Fundador y Director de Consultores de Rocas Ornamentales S.L.Tiene a su cargo la Vicedirección de la Asociación Amigos del Museo del Mármol y es el Director Técnico de la Compañía de Teatro El Masrah. Tiene distintas publicaciones y estudios sobre el sector de la construcción y del mármol, así como en el tema de medio ambiente. Imparte cursos y master para instituciones privadas y públicas, habiendo colaborado con la Universidad Complutense y la Universidad de Almería, en seminarios y cursos de verano.

Imparte docencia en el I.E.S. “Rio Andarax” de Almería desde el curso 2000/01. 

Miembro de INSTITUTO DE ESTUDIOS ALMERIENSES, Departamento Ciencia y Tecnología.


CURSOS IMPARTIDOS


  • Iniciación a la Artesanía del Mármol. Macael 15-25 de junio 1989.
  • Iniciación a la Artesanía del Mármol Intercambio Jarrie (Francia) – Macael 1989.
  • Campo de Trabajo Iniciación a la Artesanía del Mármol. Ayto. de Macael 1989.
  • Curso de Talla en Piedra, Mármol y Torneado. Asociación Provincial de Empresarios del Mármol. Macael 1990.
  • Curso de Elaboración del Mármol. Almagrera S.A. Grupo INI. Aroche (Huelva). Agosto 1990.
  • Curso de Diseño y Artesanía en Mármol, 120 H. Escuela Taller Picos de Aroche – Excmo. Ayto. de Aroche. Huelva. Agosto 1993.
  • Curso de Diseño y Artesanía del Mármol. 400 H. Excmo. Ayto. de Macael – Instituto Andaluz de la Mujer. Macael 1994.
  • Curso de Artesanía del Mármol. 600H. Excmo. Ayto. de Purchena – Dirección General
de Formación Profesional de la Consejería de Trabajo de la Junta de Andalucía 1994.
  • Curso de Formación Profesional Ocupacional “Artesanía I” Federación Almeriense de
Asociaciones de Minusválidos – Delegación Provincial de la Consejería de Trabajo y Sociales y el Fondo Social Europeo. 550 H. Purchena 1995.
  • I Escuela de Verano “El mármol en la Escultura” Universidad de Granada. Macael 1996.
  • Curso de Artesano Marmolista. Consorcio Escuela del Mármol de Fines 400 H Fines 1996.
  • Curso de Experto en Arte Funerario. Consorcio Escuela del Mármol de Fines 400 H Fines. 1996.
  • Curso de Operador de Grua Torre Construcciones Dizu. Huercal Overa. 50 H. Mayo 1996.
  • Curso de Marmolista Ornamental 18.11.96 al 31.05.1997. CEMAF. 600 H Fines 1997.
  • II Escuela de Verano “El mármol en la Escultura” (Director) del 7 al 18/7/1998. Macael 1997.
  • Curso de Artesano Marmolista. (Tecnología y Conocimiento de la Piedra) CEMAF. 14/10/1997 al 13/10/1998. Fines 1998.
  • III Escuela de Verano “El mármol en la Escultura” (Director) del 6 al 17/7/1998 Macael 1998.
  • Curso de Operario de Cantera. Forem-A. Fundación Formación y Empleo. 21/6/99 al 4/8/1999. Alquife (Granada) 1999.
  • Curso de Especialización en Talla de Rocas Ornamentales. Centro de Desarrollo Rural “La Manchuela” Fuentealbilla (Albacete). 15 al 26/3/ 1999. Macael 1999.
  • Curso de Diseño y Artesanía en Mármol. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Instituto de la Mujer. Noviembre / diciembre 1999. 200 H. Macael 1999.

  • Curso de Diseño y Artesanía en Mármol. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales
Instituto de la Mujer. Octubre / noviembre 2000. 200 H. I.E.S. “Juan Rubio Ortiz”
Macael 2000.
  • Curso de Técnicas de Pulimentado y Acabados con máquinas automáticas.
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Instituto de la Mujer y Tino Stone Group
02/11/2000 al 22/12/2000. 200 H. Macael 2000.
  • Curso de Iniciación en Técnicas de Formas y acabados con herramientas y útiles manuales. 02/11/2000 al 22/12/2000. Asociación Provincial de Empresarios del Mármol.
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Instituto de la Mujer. 200 H. Macael 2000.
  • Curso de Técnicas de Corte y Elaboración de Piezas Especiales. Nivel de Iniciación.
Excma. Diputación Provincial de Almería. Dpto. de la Mujer. 14.05.2001al 06.07.2001
200 H. Olula del Río 2001.
  • Curso de Técnicas de Corte y Elaboración de Piezas Especiales. Nivel Especialización.
Excma. Diputación Provincial de Almería. Dpto. de la Mujer. 09.07.2001 al 31.10.2001
200 H. Olula del Río 2001.
  • Curso de Artesanía del Mármol. Federación Almeriense de Asociaciones de Minusválidos. Inicio 26.07.2001. H. 350 Macael 2001.
  • Curso de Técnicas de Movimientos Internos y Equipos de Elevación, Clasificación y Embalajes. Nivel Iniciación. Excma. Diputación Provincial de Almería. Dpto. de la Mujer. 16.07.2001 al 10.10.2001. 200 H. Macael 2001.
  • Curso de Técnicas de Movimientos Internos y Equipos de Elevación, Clasificación y Embalajes. Nivel Especialización. Excma. Diputación Provincial de Almería. Dpto. de la Mujer. 15.10.2001 al 13.12.2001. 200 H. Macael 2001.
  • Curso de Técnicas de Tratamientos Superficiales, Pulimentos y Acabados.
Nivel Iniciación. Excma. Diputación Provincial de Almería. Dpto. de la Mujer. 03.09. 2001 al 29.10.2001. 200 H. Macael 2001.
  • Curso de Técnicas de Tratamientos Superficiales, Pulimentos y Acabados.
Nivel Especialización. Excma. Diputación Provincial de Almería. Dpto. de la Mujer.
30.10.2001 a. 10.01.2002. 200H. Macael 2002.
- Curso de Instalaciones Domesticas de Fontanería. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Departamento de la Mujer. Excma. Diputación Provincial de Almería. 200 H. Macael 2002.
- Curso de Instalaciones de Energía Solar Térmica. AESMA. Fondo Social Europeo. 330 H. Macael 2005


PARTICIPACIÓN EN SEMINARIOS.
  • Curso de Talla en Piedra y Mármol. INEM 300 H. Macael 1989.
  • Curso de Introducción al Diseño Asistido por Ordenador. CEP. Olula 25 H. 1990
  • La piedra Natural: Su papel en la Historia. Nuevo Reto de la Minería y la Industria en la España Actual. Universidad Complutense. Curso de Verano Purchena 1993.
  • Calidad y Exportación. El reto de las Piedras Ornamentales en España. Universidad Complutense. Curso de Verano. 35 H Purchena. 1994
  • Teoría y Práctica de la Arqueología: Excavación de la Ciudadela de Purchena (Almería). Universidad Complutense. Curso de Verano 70 H. Purchena 1994.
  • Alternativas de los pueblos agrícolas de la Montaña Mediterránea. Universidad Complutense. Curso de Verano. 30 H Purchena 1995.
  • El mito del Mármol. Universidad Complutense. Curso de Verano 30 H. Purchena 1995.
  • Contraste Interno de los Nuevos Títulos de Formación Profesional (LOGSE). CEP. Chiclana de la Frontera (Cádiz).
  • Curso de Administración y Cooperativas INEM-Caja Rural de Almería 2.000 H Almería 1988
  • Iniciación a la Cerámica 6/2/1996 al 14/3/1996 CEP Olula del Rio 1996.
  • Colocación y Sellado de Mármol y Piedra Natural. Bettor. Macael 1997
  • Taller de Caracterización de Mármoles. Universidad de Zaragoza – Cemaf. Fines 1998.
  • II Curso de Geología Práctica en la Región de Murcia. 20 al 24/9/1999. Universidad de Murcia. Águilas. 1999
  • Rehabilitación Urbana. Mediterránea Social Council. 01/03/2000. Barcelona 2000
  • Elaboración de Proyectos Interdisciplinares en la ESO: Concurso Galileo. Consejería de Educación y Ciencia. Centro de Profesores “Cuevas-Olula” 30 H. Cuevas del Almanzora. 2000.
  • Jornadas de Orientación y Difusión de la Nueva Formación Profesional. Ministerio de Educación Cultura y Deporte. Cámara de Comercio. 14/12/2000 Almería 2000.
  • Jornada Diagnostico para el Fomento de la Innovación Tecnológica de las Industrias de la Piedra. Fundación Mediterránea Universidad de Almería, A.P.E.M. Fundación Empresa Universidad de Alicante, Ministerio de Ciencia y Tecnología. Enero 2001. Macael 2001
  • Jornada de Formación en seguridad minera en la industria de la Piedra Natural.
F.D.P., Asociación Provincial de Empresarios del Mármol, Ministerio de Economía.
Macael 14/06/2001.
  • Jornadas Provinciales Sobre Absentismo Escolar. 15 H. Consejería de Educación y Ciencia. Almería 16-17 de marzo de 2001
  • Miradas: Curso de Arquitectura. 30 H. 15 al 19 de junio de 2002. Universidad de Almería.
  • Curso de Arquitectura (Paisaje, Arquitectura y Ciudad). Organizado por la Universidad de Almería, Colegio de Arquitectos de Almería y ETS de Ingenieros de Granda. 30 H . Almería Julio de 2006



GRUPOS DE TRABAJO Y ASOCIACIONES.

  • Estudio Teórico y Práctico del Mármol como elemento estructural y ornamental en el Diseño Industrial 13/1/1995 al 31/5/1995 CEP Olula del Río. 1995
  • Tratamiento Didáctico de un Aula Intercultural. 7/11/1996 al 2/6/1997. CEP Olula del Río 1997.
  • Grupo de Trabajo Profesional “Piedra Natural”. Experto tecnológico. Instituto Galego das Cualificacións. Dirección Xeral de Formación e Colocación. Marzo-noviembre 2001.
  • INSTITUTO NACIONAL DE LAS CUALIFICACIONES. Desde 2002. Grupo Industrias Extractivas.
  • Asesor INSTITUTO ANDALUZ DE LAS CUALIFICACIONES.2014. Edificación y Obra Civil.


TRABAJOS REALIZADOS A INSTITUCIONES.

  • Diseño Mármol Jornadas de Periodismo en Andalucía. Dirección General de Comunicación – Consejería de la Presidencia. 1989
  • Diseño y realización Trofeos Comisión de Deportes Comarca del Mármol. Macael 1989.
  • Diseño distinción logotipo Canal Sur Radio. Almería. 1990
  • Talla Escudo Constitucional INSS. Almería 1990.
  • Proyecto escultórico “Génesis de la Vida” Macael 1994.
  • Proyecto escultórico monumental “Tempus” Macael 1994
  • Proyecto escultórico monumental “Aqualung” Macael 1994
  • Proyecto escultórico monumental. Campus Universitario. Universidad de Almería 1994.
  • Premios Comarca del Mármol XII Edición Asociación Provincial de Empresarios del Mármol, Macael 1996.
  • Premios Populares Cope 1996. Cadena Cope Mojacar 1996
  • Grupo de Artillería II de la Legión. Brigada de Infantería Ligera “Rey Alfonso XII”. Ornamentación en jardín. Almería 1997.
  • Diseño Logotipo I Feria de Artesanía de la Mujer. Instituto de la Mujer. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. Aguadulce 1999.
  • Restauración cruz s. XVII, cementerio municipal de Serón. Octubre 2017.





INTERCAMBIOS INTERNACIONALES.

  • Organización del Primer Intercambio Escuelas del Mármol Italia-España. Centro di Formacione Professionale del Marmo (Sant´Ambrogio di Valpolicella, Venecia, Florencia, Milan, Génova).1990.
  • Proyecto Europeo Integra, junto con la FAAM (Almería) 1997.
  • Intercambio Intercultural. I.E.S. “Gádor”- I.E.S. “Río Andarax” Ediciones Anuales entre 2008-2018. Gádor (Almería).

ORGANIZACIÓN Y VISITAS A FERIAS NACIONALES.

  • Expopiedra, Sevilla 1990
  • Expopiedra. Stand Expositivo Sevilla. 1991.
  • Expopiedra. Stand Expositivo. Sevilla. 1992.
  • Feria de Artesanía. Lorca. 1992
  • Salón del Mármol. Construmur. Torrepacheco Murcia. 1992
  • Funermostra. Valencia. 1992
  • Funermostra. Valencia. 1993
  • Piedra. Madrid. 1998
  • Funermostra. Valencia. 1998.
  • Arco 2000. Madrid 2000
  • Cevisama 2000. Valencia 2000
  • Salón del Mármol 2001, 27/02/2001 al 03/03/2001 Valencia 2001



ORGANIZACIÓN Y VISTAS A FERIAS INTERNACIONALES.

  • Internacional Marmi e Machine Carrara Italia. 1989.
  • Marmomachine. Sant´Ambrogio di Valpolicella, Verona Italia. 1991.
  • Biennale dei Giovanni Artisti Dell’Europa e del Mediterráneo. Turín Italia. 17-23 Abril. 1997.




MAILING Y COORDINACION TECNICA DE EXPOSICIONES.

  • V Jornadas Nacionales de Escultura y Diseño IFP. “Juan Rubio Ortiz” Macael 1994.
  • Exposición de Pintura. Juan Pedrosa. Fines 1996.
  • Arte en Mármol. Cemaf. Aula de Cultura. 8-17/10/1997 Unicaja. Almería. 1997.
  • Salvador D´Urso. 5-20/12/1997. Macael. 1997
  • Salvador D´Urso. 23/2 al 27/3/1998. Museo del Mármol. Fines. Almería. 1998.
  • Antonio Ortiz. Obra Pictórica. 12 al 30/4/1999. Universidad de Almería. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Almería 1999.
  • Antonio Ortiz. Obra Pictórica. 1 al 10/10/1999. Sala de Exposiciones. Ayto. de Macael.
  • Eduardo Cruz. Esculturas y Dibujos. Centro de Arte Museo de Almería. 23/11/99 al 2/01/2000. Almería 2000.
  • Tierra. Antonio Ortiz. Jardines de la Tejera. 21/09/2000 al 04/10/2000. Olula del Río 2000.
  • Tierra. Antonio Ortiz. Fundación Antonio Manuel Campoy. 1 al 22/12/2000. Cuevas del Almanzora. 2000.
  • Exposición 33 Quijotes-33 Carteles. Diputación de Almería. Almería 2016.
  • Ellas también son Clásicas. Exposición Librería Picasso. Almería 2016.
  • XIV Jornada de Recuperación de oficios antiguos. Taller Artesano Mármol. 09/10/2016. Terque. 2016
  • XV Jornada de Recuperación de oficios antiguos. Taller Arte Funerario 08/10/2017. Terque. 2017
  • Piedra a Piedra. Construcciones en Piedra Seca. Biblioteca Villaespesa.
02 al 28/11/2017. Almería. 2017
  • Meninas Cerámicas. Museo de Almería. 16/05/2017 al 04/06/2017. Almería. 2017.
  • Piedra a Piedra. Construcciones en Piedra Seca. Ayto. Nuevo. 2018 Purchena.
  • Piedra a Piedra. Exposición en Gavá (Barcelona). Mayo 2018.
  • Piedra a Piedra. Exposición Casa de Almería en Barcelona. Junio 2018.
  • Piedra a Piedra. Exposición en Oria (Almería) Agosto 2018.

PUBLICACIONES TECNICAS.

Artículos Técnicos relacionados con la Construcción y el Sector del Mármol, en Revistas Profesionales Especializadas y Prensa Nacional:
  • Roc Máquina.
  • Marmomacchine (Italia)
  • El informatore del Marmista. AZ Marmi. (Italia)
  • El Mármol.
  • Litos.
  • Ideal.
  • La Voz de Almería.
  • Almansura.
  • Farua.
  • El Afa.
LIBROS Y ESTUDIOS TÉCNICOS

  1. Manual de Fontanería. Editorial Ideas Propias. Vigo 2007.

  1. Plan de actuación en la artesanía del Mármol. ISBN 84.688.0682-X.

  1. Manual Técnico PCPI Ayudante de Fontanería y Calefacción-Climatización.
ISBN 978-84-694-3840-4

  1. Planificación Ambiental del Valle del Almanzora. Cantoria 2002

  1. Prospectiva de Empleo en el Valle del Almanzora. Cantoria 2003

  1. Gestión Ambiental de los Residuos de Piedra Natural. Macael 2002.

  1. Los mármoles de Dalías y Berja en la Exposición Universal de París de 1867. FARUA nº 18. Centro Virgitano de Estudios Históricos. Berja 2015.

  1. Macael Historias Cercanas. Colección Etnografía y Cultura Popular, nº 20.
INSTITUTO DE ESTUDIOS ALMERIENSES. ISBN 978-84-8108-607-2
Almería. 2015.

  1. Canteros y Caciques en la Lucha por el Mármol. Cuidado de la reedición
INSTITUTO DE ESTUDIOS ALMERIENSES. Almería. 2017.

  1. La Cruz de Uleila del Campo. Un mercurial en el camino. REVISTA EL AFA Nº 35.
Sociedad de Amigos de Sorbas. Sorbas 2018.

  1. Beca de Investigación. El mármol de Macael en los Caminos del S. XVII. Instituto de Estudios Almerienses. 2018.

  1. Los Tijeras. Canteros de Cruces. Ayto. de Macael. Septiembre. 2018


PROGRAMAS DE TELEVISIÓN

  1. Un país en la Mochila. José Antonio Labordeta. TVE.
  2. Tal como somos “Macael” Canal Sur Televisión
  3. Tal como somos “Purchena” Canal Sur Televisión.
  4. El Club de las Ideas. La Escuela del Mármol de Macael.

RESTAURACIÓN DEL PATRIMONIO

  1. Pila Bautismal. Iglesia Parroquial. Alcantarilla. 2005
  2. Cruz de término S. XVII. Cementerio Municipal de Serón. Mayo 2018.