martes, 29 de marzo de 2022

PILAR QUIROSA

 

PILAR QUIROSA


Pilar Quirosa o la celebración de la vida 

(¡Nunca el olvido!)

(IV)



PILAR QUIROSA

Nada como la poesía para reconciliarse con el mundo y consigo mismo. La poesía no es sino un misterioso fulgor, un temblor continuado, un refugio necesario para un tiempo -este tiempo- prosaico y espurio. Hoy, día 28 de marzo, la poeta Pilar Quirosa-Cheyrouze habría cumplido 66 años. Quizá el recuerdo sea de lo poco que nos queda a quienes vivimos junto a ella días especiales alrededor de los libros, de la literatura en general o la poesía en particular. El de hoy es, agridulce. Por una parte porque sentimos su ausencia, por la otra porque tendremos siempre la oportunidad de regresar a sus poemarios, a su lumínica escritura, como lo hago ahora, al traer a este espacio su libro Valle de Lanz. En este poemario se encuentran muchos sueños, la vida misma. Un apreciado y justo prólogo del también poeta cordobés Manuel Gahete precede a este poemario que, dividido en tres partes: “18 de febrero”, “La torre de los vientos” y “Las mismas estrellas”, toma por título Valle de Lanz, publicado en la colección Ánfora Nova, que dirige el editor y poeta José Mª Molina Caballero.  Ya desde los primeros versos hallamos la clave temática y formal de este poemario que Pilar Quirosa nos legó y que confirma, una vez más, que su voz, su singular voz poética merece estar entre las más importantes de la poesía andaluza contemporánea. Me refiero a la presencia de su voz a través de la memoria: “Escuchar la voz de la memoria, / y, en silencio, cerrar los ojos / y hacernos noche / dibujando un rostro”; de lo vivido como experiencia esencial para conformar la expresión del ser, su ser poético trascendido en vital humanismo, en otredad. Pilar Quirosa, en continua alianza con la Naturaleza, mantiene el tono y el pulso poético aprehendido de la tradición clásica, conjuga sentimiento y conocimiento para acercarnos a su mundo, a su íntimo universo para compartirlo y vivirlo junto a todos: “En este valle de todos”. En su desasosiego, en su búsqueda por la verdad —su verdad—, Quirosa-Cheyrouze recorre todos los caminos posibles, porque sabe que sólo de esta manera se hallará a sí misma y al otro, los otros. En el prólogo citado, el poeta Manuel Gahete nos aproxima a la figura de Pilar Quirosa de esta forma: «Cada creador escoge modos de aproximación singulares, forjados sobre los modelos culturales heredados que dan noticia del acervo intelectual, más estimable cuanto más prolífico, sobre los que erigir un espacio propio, habitado por la experiencia y la ciencia, cincelados por la sensibilidad». Valle de Lanz es un viaje que necesitará de las alas del tiempo para ascender a las más altas cumbres o descender al más oscuro de los abismos, siempre en la esperanza de hallar un nuevo horizonte. De ahí que la poeta se exprese con la rotundidad que ejercen los versos de arte menor, también de las estrofas. Todo es esencia en este poemario, luz o llama, encendida palabra. Nada, ni la tristeza ni la soledad que golpea a veces con violencia la apartarán del sendero-amor: “Sí, la noche lo sabe / y conoce infinitas estancias, / la fiebre del amor y la tristeza, / las estela futura, reconocible / en la eternidad del aire”. La fuerza de la naturaleza en los vientos poéticos que surcan este Valle de Lanz, de norte a sur, de oeste a este, congregados en “La torre de los vientos”: “Y dame el agua, mientras / nos cobija el notos”. Y así, con la mirada en la vida que surge a su alrededor, acontece el asombro de los recuerdos convertidos en música o en voces que hallan en la voz de la poeta, un cálido refugio, un sueño irrenunciable: “Yo también te esperé / en este valle de Lanz, / al mismo tiempo / que las sombras oscurecían / un debate sin certezas. Las voces y la luz, / volver atrás en el tiempo…”.  La poesía por íntima vitalista o viceversa de Pilar Quirosa encuentra en las cosas sencillas su razón primera, y a través de ellas, construye una obra sólida, a veces hermética, abierta y luminosa otras, pero siempre coherente. Escribe Quirosa-Cheyrouze:


“Te adeudo

la memoria de la luz,

un lugar donde el mar es. El regalo de las palabras,

el nuevo sol y la nueva lluvia.

Te adeudo la vida,

antes de que anochezca”.


Vuelve el paso del tiempo a la memoria, a la esencialidad de su poesía para describirnos y descubrirnos otros mundos posibles que nos devuelvan la palabra luz-vida: “Fue antes de ayer y aún persiste / el legado fiel de la palabra / la respiración de la vida / arañando cada verso”. Han transcurrido ya tres años de su ausencia, pero nunca el olvido, para quien nos acogió en su regazo lírico para mostrarnos el camino de la luz y los silencios más bellos conocidos. Como conclusión me quedo con las palabras de Jiménez Álvarez, recogidos por Manuel Gahete en el prólogo de este Valle de Lanz: «Pilar franquea siempre el riesgo de una poesía nada cómoda, hermética a veces (…) y en constante evolución hacia una forma singular de expresar y sentir un mundo subjetivo, y también real, repleto de matices. Y esto sin olvidar que se debe a la vida, a un contexto concreto, a un tiempo que le presiona y le libera del mismo modo, a unos personajes, a una realidad, en definitiva, de la que obtiene motivos con los que   recrea la vida y de la que da testimonio. Pilar es libre y libre su palabra, tierna y dulce, meditada y coherente. Siempre alerta al hondo sentir de lo humano». Hoy, mi querida Pilar, sigues viva en mi recuerdo, y libre, como las aves que surcan el cielo de esta tierra almeriense y que tanto amaste.  Y en la palabra escrita, en el fulgor de tu palabra, eterna.  



 


viernes, 18 de marzo de 2022

Mi gato Lourditos

Mi gato Lourditos

 


Mi gato Lourditos 



Luli se fue paseando a la luz, 
así como hacía cuando iba a tomar el sol en la terraza.
Su hígado no  pudo más...
Ahora brilla en el cielo 
y sus rayos me tocan, 
porque le querré y le quiero.


viernes, 4 de marzo de 2022

Cobardes en la sombra

 

COBARDES EN LA SOMBRA


Resistir ante el acoso constante de la muerte

Cobardes en la sombra


Canciones de cuna, mentiras, filosofías inciertas, hipocresías, calumnias, desiertos de dudas, pájaros volando y cantando y Carabobo, el parque de mi infancia, de la residencia, del metro, con coches americanos, la policía a un lado (PTJ), en la esquina de la manzana, con los negros y yo, avenida México, Nuevo Circo, La Hoyada, San Jacinto... Como cuesta salir a la calle en Caracas... es costoso el precio que se puede llegar a pagar.

Me cae mal C. S. G. Le odio, se pone a cantar y no para, ríe, me incomoda y ganas tengo de silenciarle con mi rabia y mis palabras. No soy nada para ti, nada significo, mi tiempo se acaba y debo contarlo. No soy la esperanza. Sólo veo morir el amor y nacer el sufrimiento cuando tengo que resistir a su lado para ganarme el pan de todos los días.

Resistir ante el acoso constante de la muerte que promete ser eterna, de los que han sido cómplices, poco valientes y capaces de dar fin, cobardes en la sombra, que disfrutaron con la inquietud de los inocentes, resistir en esto y decir: quiero salir, no soy la bella mañana, quiero salir, resistir, es mi lucha, con peso en el alma de niña, de su personalidad irritada cuando quiere un caramelo, de su oscura fragancia de rosas, de olor a muerto, dolor y tortura. Incapacidad para defender este orgullo necio, herida a fondo, con pérdida de amor y luto.

Resistir, aunque pida a todos que no corran, que no pasen de 50 kms por hora para llevarlo mejor y finalmente, para nada, pues todos corren a gran velocidad.


Peregrina Varela


jueves, 3 de marzo de 2022

EL ADIÓS

El adiós

 


El adiós 

Siendo luz, dejaré de ser yo


Seré fuerte para decir adiós, para el momento de la despedida, yo sé hacerlo.

Quiero ser la luz principal del protagonista de aquella escena, debo ser bombilla, luz solar, linterna, pila. Mi capricho es ser la luz para permitir que todo se vea y dar calor, sensación especial que a todos apetece. La luz secundaria, de fondo y el contraluz lo dejo a otras personas, con otras inclinaciones o vocaciones. Siendo luz, dejaré de ser yo, de carne y hueso, y podré pasar desapercibida por tus aceras, por tu trabajo... como si fuera por debajo de un túnel oscuro, y todo, hasta que acabes de rodar tu película. Me iré luego y seré yo de nuevo, podré recordar que estuvimos juntos. Tú, no.

Peregrina Varela


lunes, 28 de febrero de 2022

Aurora Varela

 


Aurora Valera


Pomponita

 



Corrió a la luz,
aquí la perdieran sus ojos.
Ahora brilla muy lejos
y sus rayos me tocan
porque la querré y la quiero.

Corrió por amar ser libre,
no desear el encierro
de la ceguera en su cuerpo,
luego de vivir contemplando
el verde de la huerta,
su manada y gran amigo Simón.

Corrió y se queda su amor,
y el saber de un reencuentro
que llegará.



lunes, 21 de febrero de 2022

Dos hombres que bailan

DOS HOMBRES QUE BAILAN



  

Dos hombres bailan

PUBLICADO EL: 17 ENERO 2022 POR JAVIER CLUJ. 

EN LA REVISTA LA ENZINA




Dios puede esconderse entre los pucheros, escribió Santa Teresa antes que Spinoza. La poesía también puede manifestarse en los anuncios comerciales, aunque sus versos sean viles y oscuros. De hecho es poesía el lenguaje persuasivo que sugiere y oculta sus mensajes con el fin de obtener beneficio de nuestras más comunes e inconfesadas miserias.



Un anuncio del nuevo tabaco de la clase trabajadora, las apuestas, me seduce como el silbido de una serpiente. La casa Codere, con ese nombre más propio de una PYME provincial de transporte de mercancías que de una siniestra empresa de trileros cibernéticos, emitió un aparentemente jocoso consejo comercial. Comienzan mostrando a un cirujano solitario con un fondo verde y cara inexpresiva. Según proclaman, es estadísticamente inevitable fracturarse el menisco jugando amistosamente al fútbol después de los cuarenta. El veneno ya ha sido servido. A los cuarenta evolutivamente empieza la primera fase del envejecimiento. Nuestra especie está diseñada para llegar hasta esa edad sin fallos orgánicos relevantes, salvo trágicas excepciones. En otros tiempos un animal salvaje o una enfermedad infecciosa habría acabado con nuestras existencias antes de descubrir la que hoy es la segunda mitad de la vida. Con esta gráfica inventada identifican a su presa, varón de mediana edad. ¿Por qué?



A los cuarenta, lustro arriba, lustro abajo, hacemos balance de la vida, abandonamos el empecinamiento en definirnos como “jóvenes” y el mundo laboral se vuelve más inhóspito. Quien a esta edad no ha definido su profesión o se encuentra desempeñando un oficio mal remunerado, tiene difícil escapatoria. Si por un despiadado azar se queda sin empleo, muy difícilmente va a encontrar otro. Quien no se casó ni tuvo hijos, quizá ya no lo haga o no pueda hacerlo. Fin de partida, el resto de la vida es la curva descendente de la parábola.



Es ilustrativo el caso del fútbol, el deporte rey en España y el favorito de las clases humildes. Todos los niños sueñan con ser futbolistas de éxito (excepto quien estas letras escribe, soy uno de los tres o cuatro españoles que aborrece el fútbol desde la infancia) y posiblemente ese hombre de cuarenta que juega al fútbol con sus amigos y se rompió la rodilla lo soñó también. El anuncio le recuerda cruelmente no solo que ya no es joven, sino que sus ilusiones de éxito y prosperidad nunca se cumplirán. Y le deja entrever el motivo: es un sujeto mediocre y sin talento.



Ese hombre fue un chico de clase trabajadora, sin dramas, feliz, de colegio público, con una abuela que hacía las mejores croquetas del mundo, de los que fracasó en bachillerato porque, según cree, nunca se le dio bien estudiar, que recuerda su primer cigarrillo o su primer trabajo, que idolatra los simples consejos de su padre, los mismos de los que renegaba cuando era un adolescente, que sacó una formación profesional a destiempo después de deslomarse como albañil, luego jardinero y después comercial de suministros. El amigo más listo de la pandilla estudió ingeniería, se fue a Suiza y gana un fortunón. Otro es funcionario de la diputación provincial y mantiene un apodo estúpido de su etapa escolar. El amigo más basto abrió un bar que es sede y refugio del clan. Este hombre fracasó en sus relaciones de pareja y habla de “las mujeres” como si fueran una especie animal con un comportamiento que se resiste a ser predecible. Cree saber de fútbol, coches, seducción o bebidas alcohólicas, aunque solo es capaz de decir lugares comunes o medias verdades. De lo que verdaderamente sabe, maquetas de barcos de época, le da vergüenza hablar. Conserva algunos usos y valores de la llamada masculinidad patriarcal, esa centenaria subcultura que en ocasiones suele convertir a los grupos de hombres afines en vociferantes hordas de gilipollas que aúllan ruidosamente y sin letra el Seven Nation Army de The White Stripes. No tiene hijos, no está casado o quizá se separó, ha viajado poco y tardíamente, no habla inglés, tiene poco hábito lector y una cultura epidérmica que cubre con una filosofía moral de elaboración casera más solemne que profunda. Si no se hipotecó, vive de alquiler y tiene un coche de segunda mano. No es “ni de izquierdas ni de derechas” y desconfía de los políticos, más que nada, porque no tiene ni idea de política. Asume la igualdad entre hombres y mujeres más por bondad que por convicción. Se ríe con el humor simplote, se informa del mundo por las redes sociales y le gusta el cine donde los hombres son rudos, las mujeres guapas, los malos obvios y todo explota. España es lo peor o lo mejor para él según como se levante ese día, aunque no hay pueblo en todo el orbe como el suyo. Es, en resumidas cuentas, un entrañable fracasado. Este hombre no existe, pero se parece a tantos y tantos hombres que pueblan nuestras vidas y nuestras teleseries, supervivientes de la España democrática que nunca supieron que todo se creó para que ellos nunca triunfaran. Fue pronto convencido de ser un sujeto vulgar y estúpido que solo obtendría la gloria con astucia o por azar.



De este hombre que, en mayor o menor medida, somos todos los que hemos llegado a los cuarenta, se nutren los guiones de las comedias españolas y las arcas de Codere. La siguiente escena muestra a dos varones vestidos con un chándal de aire escolar. Podrían ser dos trabajadores en ERTE o dos parados. Tienen una edad indeterminada entre los treinta y los cuarenta y una barba escasa. A pesar de su aspecto claramente masculino, destilan fragilidad, ternura. Suena una música marcial, es una marcha de música clásica. De fondo está la barra de un bar y, aún más al fondo, el comedor oscuro y desolado de un indeterminado restaurante. No vemos el rostro del camarero, separado por una pantalla de plexiglás. Los colores del ambiente y de los atuendos son fríos y tristes, verde hospital, ocre, gris. Ambas figuran bailan solas, como los niños de menos de tres años, sin socializar. Están solos, ni siquiera pueden protegerse el uno al otro. El episodio de alegría envuelto en esa atmósfera invita a pensar que danzan sobre el abismo.



En otros anuncios de esta santa casa los hombres lloran o están enfadados, se justifica con humor y se escamotea el verdadero mensaje: tu vida es miserable y no va a cambiar, por eso sufres. Y así, sutilmente, están transformando las frustraciones sociales de una parte de la población masculina en ludopatía. Esos hombres que se esconden para bailar o llorar.

jueves, 17 de febrero de 2022

EN EL VÉRTIGO AZUL DE UNA MIRADA

  

En el vértigo azul de una mirada



Contraportada

Diez miradas le hicieron falta a Huidobro para descubrir la belleza entre un sueño y una catástrofe; Sabines buscó el rastro de una mirada en la sombra del agua y el eco de un suspiro; Cernuda, una mirada fugaz entre las sombras; Storni la perdió distraídamente sin volverla a encontrar; y Bécquer… Bécquer la intercambió por un mundo. ¿Cuánto vale una mirada en la poesía? María Ángeles Lonardi lo sabe bien. Por eso, los versos que componen En el vértigo azul de una mirada retoman esta imagen en un tiempo como el nuestro que demanda una mirada activa.

En estos versos Lonardi nos regala su mirada, generosa y honesta. Al igual que la de los poetas románticos, se dirige hacia adentro, se sumerge en las aguas más profundas, como diría Shelley en su «Endymion», pero también mira punzantemente al exterior, a la realidad social, y la denuncia sin tapujos.

En este viaje a través de la mirada, Lonardi mira sin miedo y nos hace mirar con ella. Sin miedo. Mirar es un acto de elección, ya lo decía Berger. Si elegimos mirar con Lonardi nos veremos a nosotros y a nosotras mismas en los espejos de sus palabras pero también, como Alicia, los cruzaremos para ver qué hay al otro lado.

Tal vez encontremos el abrazo que tanto anhelamos.

                                               Gerardo Rodríguez Salas

 

 

 

Mira desde su razón existencial, la observancia ancestral y, el tiempo de pandemia en que nos ahogamos infinitamente, sin ver el final de esos túneles de miedos individuales. Todo de vuelta, hasta encontrarse reblandeciendo el alma en los recuerdos.  Busca el mapa de los recuerdos, sin hallar la llave que abre ese espacio secreto, y como quien se sumerge en lo profundo de un mar, busca las horas para entender este lapso, latido convulso del mundo, en la espera de que amaine la tormenta.

Ansía despertar ante un tiempo de paz, sin miedo al abrazo, al encuentro, a todo aquello que se nos prohibió por imposición de un invasor invisible y tras la ventana, ella, en su mirada enjaulada como la de todos en estos azarosos tiempos de muerte, sentencia a sí misma una renovación para el futuro, una energía mágica que desde ella a todos abarque.

                                                                         Ivonne Sánchez Barea



Poeta

 


El vértigo azul de tu mirada   


Detenida, la vida permanece

en el vértigo azul de tu mirada.

Se me escapan las fuerzas,

las palabras me faltan.

Creo que no he conocido

más dolorosa y salvaje intemperie,

como aquella que suele visitarme

cuando cierras los ojos

en frugal parpadeo.

Los versos nuevos son como los pájaros

que vuelan libres, luego,

cruzan todos los puentes

derrotando misterios

y dibujan el mapa del derroche.

Lo sé, miedo me da

esta avaricia con que ahora mido

procaz cada rizada hora sin ti.

Puede mi cuerpo torpe, ensimismado,

marchito, ya de vuelta

de locas travesías,

subyugarse con tu esencia y caer

en este y a cada instante. Confieso,

me faltan las palabras

para decir qué siento piel adentro.

El silencio de la noche es testigo

de este fiero tormento.

Dentro, cada latido es demasía,

es algarabía este parpadeo,

es ternura la luz y es este beso

nuevo perfil del sueño

del que no quiero despertar jamás.

Un remolino desconsiderado

me absorbe, me desviste

y se hace el epicentro,

el ojo oscuro, insolente huracán

por donde raudas huyen,

acotadas mis pobres esperanzas.

Aun mermadas mis posibilidades

me atrevo, trato de encontrar la clave

que descubra el misterio

del que tus ojos supieron hablarme.

Luego, me domina la incertidumbre,

cuando torpemente voy a buscarte.

Entonces  me descubro vulnerable.

A pesar de saber de tu existencia,

es apenas un parpadeo tuyo

el que me hace caer

por el precipicio definitivo

y me sobra el universo todo.

 

 

©María Ángeles Lonardi

Del libro: “En el vértigo azul de una mirada”,

Editorial:  Círculo Rojo, 2021.



 

 María Ángeles Lonardi

Profesora, Poeta y Escritora



viernes, 11 de febrero de 2022

LOS HERMANOS O'CONNOR

  Los hermanos O'Connor



LOS HERMANOS O’CONNOR  LA CONJURA RUSA

     Colección Novela gráfica

AUTORES

Jesús Muñoz -Creador de la historia y guionista. Contacto: jemufer1981@gmail.com

Comenzó escribiendo relatos cortos en antologías de ficción como 32 motivos para no dormir, Almería autores del crimen, Déjame Salir o Pasos en la oscuridad. Igualmente ha participado como articulista en varios medios locales, tanto físicos como digitales. En el año 2014 será cuando publica su primer trabajo en solitario, una guía urbana: Almería con otra mirada. Al año siguiente, se presenta su primera incursión en la literatura infantil, Almería para niños, el primer ejemplar de una trilogía de carácter divulgativo que ha cosechado un importante éxito con más de dos mil ejemplares vendidos y que ha sido reconocido con el Premio Círculo Rojo Infantil del año 2016 y finalista de los premios Argaria en los años 2016 y 2017. Su último trabajo, fue la publicación en 2019 de Imparables, un libro biográfico de mujeres almerienses.

 

Rafa Amat “AleS” -Dibujante. Contacto: alescomics@yahoo.es

Ha colaborado en un sinfín de revistas, fanzines y demás publicaciones (La Duna, El Batracio Amarillo, Espuma, TMEO, etc.) además de en webs como Imagorama o Dreamers. Entre 2004 y 2009 publicó varios títulos paródicos (Los Vengativos, Los 4 Fanáticos, Airon-man) para FXGràfic. Algunas de sus últimas colaboraciones han sido para la revista El Arca de las Historietas, Low Cost o el fanzine granadino Hormigas. En 2013 publicó a través de una exitosa campaña de crowdfunding el álbum Superjoven. Cómic que ha visto publicada su segunda parte en octubre de 2018, Superjoven. Regreso al Oeste. Trabaja en diferentes proyectos de cómic, como su obra Las Cosillas de Ana y Alex.

 

Antonio María -Colorista: Contacto: antoniotrek@gmail.com.

Creativo empedernido desde siempre, ha desgajado su faceta artística en varias disciplinas. Estudió en la Escuela de Artes de Sevilla y fue allí donde publicó su primer trabajo como guionista. En 2016 publica su libro Matérica. Una novela negra ambientada en la ciudad de Sevilla. En la actualidad ha sido colorista en varios proyectos, coloreando un número del comic Bárbara la bárbara, participando en el color del cómic histórico 1525:Pavía y dando color a dos tebeos de la línea Universo 36 de Carmona en Viñetas. 1936.La batalla de Guadarrama, junto a Rafa Amat y 1936. El Alzamiento 2, junto a Vicente Damián y Fran Valdes. Por último es el encargado de dar color a los números 6 y 7 de Freelancers de Roger Bonet.

 




Colección: Novela gráfica


ISBN: 978-84-1111-881-1
Formatos: Tapa dura
Tamaños: 24x30
Páginas: 84

viernes, 4 de febrero de 2022

A DIEGO DOMÍNGUEZ, POR SI LA MEMORIA NO SE ASIENTA

 Diego Domínguez

    


Al describir, hablar, escuchar o el mayor placer; conversar y aprender de D. Diego Domínguez es como hablar con un Alma asentada en la experiencia. Asentado y firme cuál acero de aquel tren que le trajera de su Zurgena, que en si sigue haciendo arder la caldera de su Corazón. Otrora con verdades de agridulce sabor, otrora con un pasado de horas y horas de trabajo que casi humeaban bajo su calzado, como inquieto reportero y cronista inquieto e infatigable para informarnos de los sucesos de una Almería, vecinal, cruda o admirable en su sorprendente despertar. Entre las pausas, pocas, de cafés o anisetes de desaparecida cafetería, allí por Puerta de Purchena que no cerraba así tuviera el día horas.

Hombre cabal, enamorado de su familia, que admira desde siempre el desvivido y tenaz espíritu y voluntad de su compañera, abrigo y aliento. Pero tiempos de necesidad le hicieron más viajero y locuaz, intrépido y realista que casero. Placeres en los que hoy gana más horas que las que ha visto el Sol, sin denuedo.

Desde aquellos tiempos de sesudos y profundos artículos que desmenuzaban los sucesos a donde el periodismo hoy “acaricia“ los hechos.

Pintor, padre, observador y Maestro. Si el tiempo le ha dado edad, nada le ha robado de consciencia sobre el devenir antiguo y actual de una Almería de hoy, de cristal, negro y metal, con atisbos de cultura que vencen a vientos y mareas.

Sus amigos deshacen su tiempo, la rutina, para encontrar ese hueco en que vuelven a ser intrépidos truhanes, locuaces e ingeniosos, Amigos con años de experiencias.

A un amigo que sabe conversar con contenido e inteligencia. Los amigos que duran cien años, ya son de la familia.

Víctor Mängel

jueves, 3 de febrero de 2022

EN BUSCA DEL CAZADOR

 

EN BUSCA DEL CAZADOR

 

Contar la vida real de una vida tan llena de vicisitudes, como pueden haberlo sido millares de vidas de aquellos tiempos almerienses y españoles en los que las tormentas no caían del cielo, sino que las provocaban personas. Personas que despreciaban o infravaloraban las consecuencias de sus potentes voces para incitar a matarse en cantidades ingentes y con mentes de egos absolutos y cerradas. Muertes y vidas tan crudas para ser descritas que incluso, aunque la persona sea próxima y los hechos, verdad, la piel   tiende a emanar ese olor a carne fresca, a lágrimas y a esperanza casi incongruente por los tiempos que vivieron. Pero también es cierto que la muerte próxima nos hace aproximarnos instintivamente a la vida y su evocación continua de luz, contrastes y creación.

         Al tratarse de mi abuelo-padre y escuchar sus bondades o del orgullo de haberle conocido, escuchado y conversado con él, se me presenta una incoherencia por que como dice un sabio proverbio, si todos denigran algo examínalo, si todos aceptan o están de acuerdo en algo examínalo.

         Abuelos que sólo de su ser y corazón los nietos conocen. Que sólo los nietos saben cómo son los abuelos…por encima de lo que sus padres entendieran sobre sus padres. El entendimiento más secreto es el entendimiento entre pequeños secretos, escondites convenidos y ocultos para las onzas de chocolate, refugio de riñas, defensa firme de ser encerrados en habitaciones, de ser corregidos con severidad por una culpa sin mala intención de causar estropicio. Castillo de miles de juegos, donde teatros pequeños y sueños grandes correteaban, por su dormitorio y su estudio entre lienzos, aparatos complicados de televisión y fotografía y calaveras que parecían ser secretos de batallas antiguas de antiguos piratas con sombreros y piel talladas en palmas de palmera cobriza y seca, con ojos penetrantes de plástico.




Abuelos que nos enseñaban a cuidar y que revivía la libertad de improvisar, ingeniar y saltarse las normas de lo seguro, lo correcto, lo que se debía de comer o no comer a esas horas y a hurtadillas… Y una prima Maripaz llena de preguntas, practicando a enamorarse teatralmente mientras recordaba sonreír, sin sarcasmos, e imaginaba ser doncella, princesa y dama a rescatar de un torreón  que no distaba del suelo lo más que lo que un taco amplio de madera la separaba  del firme de baldosas amarillo y blanco de la sala de trabajo (y dormitorio). En su mente se vestía enjoyadas con piñas y brotes de piñas, pajas de pino entre sus rizos como rayos de luz o estrellas que nacieran de su diadema improvisada de pino.. quería ser de nuevo una princesa, sin sus hermanas, que tendían a restarle protagonismo o valor a sus esmeradas historias.

Ella quería ser feliz y soñar despierta y participar de un modo más igualitario en los teatros que entre primos improvisamos en el patio del jardín junto a la rueda de lo que fuera un carro. Y que daba al árbol un toisón en quien nadie habría pensado pero dejaba deducir que ese jardín pequeño con pieza en la que  reposaba  arcilla para hacer moldes a escala de figuras más complejas…fue no hace demasiado ..plaza amplia y cortijo. que hasta la sola mirada alcanzaba los torreones de la Hoya que se yerguen contra y sobre el tiempo en la colina de la Alcazaba.


La alcazaba


La fantasía sobre la realidad y la imaginación escurriéndose entre la realidad de lo cotidiano podía ser realizable no como mundos paralelos a tiempos y unidades de tiempo de diferente medida sino como mundo cohesionadamente coherente entre nuestra imaginación y nuestros dedos entre sus historias y pensamientos y la música de un tocadiscos con la que las chicas bailaban en su propio estilo y emoción desde “Il autumno” de Vivaldi hasta a José Luis Perales o bandas sonoras de películas, de dibujos animados o aquella de “If I were a Richman” de El violinista sobre el tejado a revoluciones de 33 o 45 pero en un tempo liviano y vivaz en su presencia.

Pero cada vez que me acerco al Jesús de Perceval que evocan con buen ánimo, hoy algo trabado de huecos que el poco estudio asienta en quienes no se sientan y estudian, los tiempos y personas que les precedieron. Las personas que compartieron ideas, tiempo, conversaciones y vicisitudes. o lucha por hacer de Almería mucho más que un reducto en el mapa que respiraba por su puerto. Cuanto más oigo sobre él, el que ha quedado en la presencia viva de otros ciudadanos de todos los puntos cardinales, menos se escapa. un reproche, un defecto, una debilidad. Habla de gratos recuerdos, pero de una evocación sin carne. Obras sobre él y sus conciudadanos e Indalianos (más de siete) lleno de espíritu evocado ya casi no asentado con firmeza, pero sin carne. Mas autores habrían sanado esa parquedad, más amigos vertidos en las letras y en una memoria vital, no habrían hecho acumulación de recortes obras producidas sin distinción, sin carne, sin latido, crónicas sumadas menos cerca del debate que la obra y tentación a la controversia que compusiera Antonio Fernández Gil. Se vuelven a necesitar creadores y cuestionadores, cirujanos y arquitectos con sentido coherente del barrio en el que edifican su “huella” en esta ciudad forzada a sufrir injertos de metal.

 

Las comunicaciones por tierra eran azarosas e impracticables. Dejando aisladas a las poblaciones de la capital y a la capital de las provincias vecinas, casi al modo de dependencias o cortijadas con su columna vertebral reposando en el mar hacia el que telas que por cabotaje iban al resto del Mediterráneo desde sus telares o venían de Barcelona, Valencia... y en un principio de Marsella. Cuando tiempo después, la economía era desde Almería: las minas (menas), Uva, Esparto, Naranja, metales para Europa y otros continentes a manos inglesas y sus inversiones. O bien por su perfil hacia el Oeste con Granada y Málaga y Norte, Murcia, es la de un Rey sentado en su trono (de perfil).

Una idea contraproducente es un ánimo hostil hacia algo o un gesto violento o despectivo hacia persona, actitud o pensamiento… y eso. en ausencia tan constante.

 

                                                         Fdo: Victor Mängel

martes, 1 de febrero de 2022

EL HUMANISMO NO SE RESPIRABA

VÍCTOR MANGEL


Como era en un principio, pero, sin ser igual ni semejante… tertulias que florecen rubricadas con ese apelativo, pero parecidas más a sesiones de escuela con nombres, algunos, que desmerecen a quienes mencionan. Clubs sociales de tercera o cuarta edad mal dirigidos… Justo por el hecho de estar dirigidos y no ser una bulliciosa reunión de mentes inquietas, oficios variados y algún que otro pícaro. Celia Viñas te plagian de la forma más torpe que puedas recodar. Impartir turno de palabra y sacarse un tema para la próxima reunión tienen estructura inmutable. Regida y corregida por una – reina-presidenta- asistida por una sonora campanilla. Lo versátil, la energía atractiva, viva, curiosa, contagiosa a tomado la torpe forma de con el sobrenombre que existe en la memoria(pero al que le dan mal uso). Nada hay que sobreviva a un orden de escuela. Más les valdría a esa forma de dirigir… Hacer calceta, dejar pensar y cuestionar porque monólogo por turno y “temas para la próxima poesía”..en la próxima reunión no tienen nada de atractivo, vivo, bulliciosamente enriquecedor y no es así como la mente que comparte y gana, se enriquece y discute sino un alma dirigida como en escuela, No Respira, No Produce o Crea; es conducida.. Y lo conducido no es empático sugestivo, aliciente y alentador, espontáneo sin ser en su extremo un circo. Pero ese impersonal y mal asistido orden es un estanque..no es un río que vaya al Océano, no es enriquecedoramente personal, natural y menos aún, humanista. Si la escuela platónica de los Médici levantara la cabeza, si los que participaron activa e irregularmente en las charlas de gentes con inquietudes de reuniones no sólo de Perceval, pero contando con su participación, levantaran la cabeza: mirarían ese orden y respirarían entre sí ”esto parece un mal chiste” nada fluye porque una conversación no se dirige, evoluciona y contagia, desnuda y enseña, instruye y alienta más de un sabor. ¿Habrá que volver al principio… visto lo visto?


VÍCTOR MÄNGEL

LOS ELEGIMOS Y NOS ESCUCHAN

  LOS ELEGIMOS Y NO ESCUCHAN

Elegimos a héroes, endeudados de favores, no a un espíritu creativo y humano


    El tiempo crea, pero las personas destruyen, los hombres piensan, pero los pillos sobreviven. En mundo de bandidos burocráticamente organizados lo único fiable es lo inmediatamente próximo y el verdadero mejor amigo y de confianza, tiene nuevas ocupaciones, de las que sin penurias, jamás habría considerado que él hiciera oficio.

    Almería ha cambiado donde antes había casas de doble planta y belleza bajo el sol que todo lo abarcaba hoy hay carrera de galgos y pulgas por pingues beneficios y por un ego y vanidad carente desde nacimiento de contenido. 

    Porque se esfuerza en alzar lo nuevo sobre lo viejo, sin mesurar humanísticamente el contenido y promover a personas que fueron productivas hace 45 años. Psiquier y Goytisolo(Almería no es pobreza y arenas, es pueblo de gentes que sobreviven a la sequía de medios para vivir). 

    Los jóvenes crean, pero nadie los considera espíritus de un nuevo movimiento y así los recién llegados "al sistema" promueven entre los que les es fácil reconocer, pero no distinguen ni promueven ni generan una escuela de gente con curiosidad, inteligencia creativa y espíritu emprendedor, no ya en juegos de Photoshop con diversos materiales, sino en devolver y acercar el arte y el conocimiento, la esperanza y la ilusión a personas sencillos y hacernos creer esperanzados a todos que mañana no será como ayer, en manos de los mismos que se alaban glorias que no sufrieron ni experimentaron, sólo las que dan lustre de un modo estético pero con la consistencia de un vaso de cristal.

Y el periódico sigue por esto y otros hechos y actitudes, premiadas, carente de dialéctica de ciudadanos y plagado de anuncios, pero tampoco son anuncios de empleo, sino teleCv por teléfono para Bolsas de empleo, pero sin solucionar ni encauzar la demanda de trabajadores que quieren apoyar a su pequeña o gran familia y su propia subsistencia. 

    El Presente alberga muchas realidades no solo por el número de individuos, sino por la actitud que estos tomen y las que otras infieren con ellos, o con algunos de todos ellos. La realidad es difícil porque la amistad pierde adeptos, es mejor tener conocidos útiles, una estupidez a largo plazo, una respuesta a corto plazo pero sin fiabilidad, 

    Unos comienzan su cursus electoral con deudas, por cumplir, otros alcanzan sus objetivos por proyectos ajenos a sus cometidos casi "sugeridos",  pagados o impuestos. 

    Las ciudades para algunos son puzzles en los que están deseosos de dejar huella de su actuación, los siglos de las Obras de otros no importan porque el presente que lee a toda prisa por wasap no domina el español tiende a inculcarse jergas y hablas que sólo nacen y discurren entre el uso de un lenguaje rápido (fonético por aproximación a los sonidos de la palabra que reemplazan, para no mostrar mala ortografía, solamente dejadez y minimundo) esos teléfonos que "permiten muchas cosas". Antes con menos cosas adosadas a un teléfono se hablaba más, se trabajaba, reconociendo el esfuerzo y la capacidad, y los amigos, o los profesionales se formaban no en títulos, sino en años de ir adquiriendo experiencia y don de gentes, saber hablar y saber hacerse entender. 

    Si estamos perdiendo vocabulario o nos injertan creaciones lingüísticas que no creamos nosotros, entonces no es evolución es adherencias, que pueden malnutrir la inteligencia para saber expresarse y suplir respuestas rápidas (casi monosilábicas). Un ejemplo embebido de sí mismo son los marchantes/curadores de arte especulativos, cuando la obra que muestran "atesoran" o "tiene el honor de presentar" es una millonada por un plátano con celofán, o sencillamente mierda en botes de mermelada ( porque, el ingenioso, se sintió gracioso y quiso que le demostraran que podían vender librerías de botes con su mierda a buen precio), a un precio desconectado de la realidad o pericia de la obra. Ellos producen hasta árboles de terminologías tan escindidos del habla coloquial que lo presentan como un conocimiento técnico depurado cuando es sencillamente un intento de no ser cualificados y cualificables, sino crear su hábitat en su fantástico lenguaje. Creo que Tolkien, o uno de nuestros conciudadanos se levantara de su tumba y les hará una novela más de aventuras con esa parafernalia de vocabulario que es verborrea.

VÍCTOR MANGEL